Mostrando entradas con la etiqueta Psicología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Psicología. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de enero de 2010

¿Pueden influir los eventos negativos de la vida de una mujer en el resultado del tratamiento?


Se ha publicado en la Revista Human Reproduction, Vol. 24 Nº9 , el primer estudio que examina una posible asociación entre resultados FIV y el estrés que generan situaciones negativas de la vida cotidiana, más allá de aquellas generadas por la propia infertilidad.

El estudio se llevó a cabo con 809 mujeres en un período de 5 años, en Dinamarca.
Se analizaron las situaciones estresantes por las que poasaron estas mujeres desde un año antes de comenzar tratamiento.

Las mujeres que obtuvieron un embarazo clínico mostraron una diferencia
estadísticamente significativa con aquellas que no obtuvieron una gestación en relación a una menor proporción de eventos negativos de la vida.

También se recuperaron menos ovocitos en aquellas mujeres que informaron de mayor cantidad de eventos negativos en el último año.

Los resultado indicaron que por cada evento negativo que una paciente experimentó en el año previo al tratamiento, disminuyó en un 10% la probabilidad de tener un embarazo clínico.

Los eventos negativos que más afectaron fueron: enfermedad prolongada de un familiar cercano y experiencias de violencia

Los autores concluyen que:

El número de eventos negativos en la vida de la mujer influye en los resultados de un ciclo FIV

Un alto número de eventos negativos podría indicar estrés crónico, influyendo directamente en la recuperación de pocos ovocitos.


Departamento de Psicología de FivMadrid

Puede leer un resumen del artículo en inglés en haciendo clic aquí.

lunes, 16 de febrero de 2009

¿Cómo afrontar el miedo en los tratamientos de reproducción?

Una de las mejores formas de afrontar el miedo es estando informados. El desconocimiento produce incertidumbre, y por tanto una constante sensación de que algo se nos está ocultando. El miedo suele paralizarnos y no nos permite actuar con naturalidad. Es por esto, que a veces pueden sorprendernos algunas reacciones de nosotros mismos no esperadas, producto de no compartir con los otros que necesitamos información y apoyo.

Es importante que esta información se obtenga de fuentes fidedignas y con experiencia en la temática (expertos en infertilidad, páginas web recomendadas por estos expertos).

jueves, 8 de enero de 2009

Si se han usado gametos donados, ¿se lo he de decir a mi hijo? ¿cuándo? ¿cómo?...

Muchos pacientes que pasan por un tratamiento de reproducción asistida, recurren a la donación de gametos. Esto significa, que el hijo no tendrá vinculación genética con uno o ninguno de sus padres. Esta falta de vinculación genética es la base del cuestionamiento “¿Debo contarle a mi hijo sobre su origen?”, “¿Qué debo decirle?”, “¿Cómo?”

Este apartado está destinado a orientar a los pacientes que recurren a donación de gametos (óvulos y semen), sobre el momento de contarle al niño su origen. Los siguientes puntos son algunas sugerencias que los profesionales consideramos útiles para que tengáis en cuenta a la hora de tomar la decisión:

1. ¿Se lo contamos?
Siempre en una relación afectiva es mejor no tener secretos, por lo que nuestra sugerencia es contarle al niño sobre el motivo de su origen. Debemos tener en cuenta que el hecho de ocultar información crea una distancia entre quien no sabe y quien no quiere contar. Es así que, adoptar una postura de apertura y sinceridad con el niño favorecerá la relación padres-hijos, recordando siempre que el amor, el cuidado, los valores y las costumbres no se transmiten genéticamente.

2. ¿Quién se lo cuenta?
Siempre sus padres, ya que cuando como padres tenemos algo que contarle a nuestro hijo, no debemos esperar a que otro se lo cuente. Tener una idea sobre cuándo y cómo se lo contamos, ayudará a que no nos tome por sorpresa la pregunta que siempre llega: ¿cómo me tuvisteis? ó ¿de donde vengo?



3. ¿Cuándo se lo cuento?
A partir de los 3 años, y hasta los 8 años se considera un buen momento para contarle al niño sobre sus orígenes, ya que está comenzando a construir su identidad, su imagen de sí mismo y de los demás. Esto es, comenzar a responder cuando el niño comienza a preguntar. De esta forma, él mismo va pautando el ritmo en el que puede ir comprendiendo las respuestas. No todos los niños evolucionan de la misma manera ni con los mismos ritmos, por lo que, sugerimos decirlo a partir de los 3 años que es cuando suelen comenzar con preguntas sobre la familia, el nacimiento, etc., y no retrasarlo a épocas como la adolescencia o pre-adolescencia, donde siempre surgen conflictos típicos de esta etapa del desarrollo.

4. ¿Cómo se lo cuento?
Con un cuento o con analogías. Los niños pequeños suelen entender mejor lo que les explicamos, si utilizamos ejemplos que puedan comprender. Existen también cuentos (Como por ejemplo, Mi pequeño milagro, de Pilar Dolz del Castellar Pareja) donde, de una forma en la que el niño puede comprender, se ilustra su venida al mundo por donación de gametos.

5. ¿Por qué se lo cuento?
Porque no es más mío si no se lo cuento, y no es menos mío si se lo cuento. La carga genética que tiene un ser humano no determina sus gustos, sus formas de pensar, de sentir, de actuar y de amar. Estas características, que son los que finalmente constituyen a un ser humano, sólo se obtienen con la interacción paterno-filial, con la transmisión de valores y con la educación que le demos a nuestros hijos.

lunes, 24 de noviembre de 2008

¿Conviene que los familiares se impliquen en los tratamientos?

La respuesta es SÍ y NO.

Cuando una pareja tiene dificultades para tener un hijo una de las “vías de escape” más comunes, suele ser la familia o los amigos. Es muy importante saber que podemos contar con alguien, sobre todo en momentos difíciles. Pero, CUIDADO! Cuando nos desahogamos con ellos, luego no podemos pedirles que no nos pregunten, que no se interesen y que no se preocupen cuando no nos apetece hablar.
Cuantas más personas estén al tanto de lo que nos está pasando, más veces tendremos que repetir un resultado negativo de una prueba de embarazo.
Todos estarán muy interesados en ayudar y en que la pareja se sienta apoyada, por lo que a veces la pareja puede sentirse un poco agobiada por tener que responder tantas veces al teléfono, a las invitaciones a realizar actividades para distraerse, o simplemente por repetir infinitas veces el mismo diagnóstico o el mismo resultado.

La ayuda profesional en estos casos es lo más recomendable, además del apoyo de una persona dentro del núcleo más íntimo del paciente. Poder conversar con un profesional, una vez a la semana, con un horario pautado y recibiendo un asesoramiento profesional, es lo más indicado. A su vez, tener un apoyo dentro de la familia o amigos resulta muy beneficioso a la hora de compartir ideas, momentos felices y momentos tristes. Pero, lo importante es que sea una sola persona o al menos un número muy limitado de personas.

jueves, 6 de noviembre de 2008

¿Cómo afrontar un resultado negativo?

Les presentaremos aquí algunas pautas para afrontar un resultado negativo:

Saber que los tratamientos de reproducción NO NOS ASEGURAN un embarazo al 100%.

TENER OTROS PROYECTOS EN MARCHA para no pensar que se nos viene el mundo encima por no haber conseguido un embarazo en este intento.
Por ejemplo, tener planificada una excursión para el fin de semana, cenas con amigos, apuntarse a un curso que hace tiempo queremos hacer, etc.

NO PENSAR QUE ES EL ÚLTIMO INTENTO, verlo como un intento más ayudará a disminuir la ansiedad que nos provoca pensar que es la última posibilidad.

NO FORZAR ENCUENTROS DONDE HAYA NIÑOS. Es decir, aquellos festejos familiares o de amigos donde todo gira entorno a los niños, embarazos, anécdotas del parto, etc. Estar un poco apartados de estos encuentros muchas veces resulta beneficioso, ya que la temática “niños” no es la más apropiada cuando nos enfrentamos a una prueba de embarazo negativa.

NO ESTAR HABLANDO TODO EL DÍA DE ELLO. Nuestra recomendación es que puedan encontrar dentro de la pareja, momentos puntuales para reflexionar sobre el resultado negativo de la prueba y qué hacer el día después. Estar constantemente hablando del tema ya sea con la pareja, amigos, familiares, no es beneficioso para el estado de ánimo, ya que si lo hacemos, en ningún momento podemos pensar en otra cosa o hacer otra cosa.

GASTAR ENERGÍA. Hacer deporte, salir a caminar, correr, ayudará a que el cuerpo se canse y podamos dormir mejor. Cuando estamos atravesando una situación estresante, es posible que nos cueste conciliar el sueño, por lo que, gastar mucha energía durante el día realizando actividades físicas lúdicas, nos ayudará a descansar el cuerpo y la mente.

sábado, 25 de octubre de 2008

Los tratamientos son duros, ¿qué podemos hacer para sobrellevarlos mejor?

Algunas pautas para sobrellevar psicológicamente este proceso lo mejor posible son:

Estar y sentirse acompañado por la pareja.
Vivir esta experiencia de a dos, más allá que los tratamientos sean sobre el cuerpo de la mujer.
Pedir ayuda cuando lo consideremos necesario.
Preguntar todo lo que se nos viene a la mente, aunque parezca que no tiene importancia.
Expresarle al médico lo que sentimos, las preocupaciones que tenemos.
Tener otros proyectos en marcha, además del proyecto de ser padres.
No vivir el tratamiento como el último, sino como un tratamiento que esperamos tenga buenos resultados, pero pensando que tal vez no sea el último.

sábado, 11 de octubre de 2008

Psicología. ¿Qué nivel de estrés soportan las parejas sometidas a estos tratamientos? ¿Cómo afrontarlo?

Las parejas con problemas reproductivos suelen referirse a la infertilidad como la peor crisis de sus vidas, peor aún que un divorcio o la pérdida de sus padres. Dado el elevado nivel de estrés que soportan y los sentimiento de frustración, frases como “esto es lo peor que me ha pasado en la vida”, son muy frecuentes. Tanto es así, que las tasas de depresión en pacientes con diagnostico de infertilidad son similares a las tasas de depresión en pacientes con diagnóstico de cáncer, dolor crónico y enfermedades cardiovasculares.

El primer paso para afrontar esta situación es saber que nos encontramos frente a un proceso habitual en parejas con problemas reproductivos. El segundo paso es buscar ayuda. En la gran mayoría de los centros de reproducción, existe un psicólogo especializado que puede ayudarles y guiarles para que este proceso de búsqueda de un hijo sea lo menos dificultoso posible.

Equipo Psicológico FivMadrid